Programa Yo Soy Muy Inteligente

Explicado en Video: El mejor método para enseñar a leer

MATERIAL DIDÁCTICO DE LECTURA COMPRENSIVA

La mejor manera de influir en el éxito de los hijos, es desarrollando en ellos unas buenas habilidades para que sean capaces de construir su propio proyecto de vida.

La educación de hoy y del futuro es altamente autodidacta. Exige de los estudiantes mucha investigación, mucha lectura.

YO SOY MUY INTELIGENTE es la respuesta a esa necesidad. Este programa desarrolla como ningún otro método la habilidad lectora en los niños.

Desde la creación en el 2002 del programa YO SOY MUY INTELIGENTE, hemos visto como sí se podía preparar mejores lectores.

Si usted está en la posibilidad de darle esta ventaja a su hijo, no lo piense dos veces. Los únicos arrepentidos son aquellos que no lo hacen y después descubren lo importante que es la lectura en el proceso escolar de sus hijos.

Por todo lo que nuestros hijos tendrán que leer, este es un regalo de valor incalculable.

Con este programa los niños aprenden a leer de forma espectacular en muy poco tiempo y lo mejor es que les encanta. Todo lo que tiene que hacer es leer el libro y seguir las instrucciones para usar el material didáctico y el software. Las prácticas con los niños son en forma de juego y sólo toman un par de minutos, tres veces al día. El programa dura 24 semanas y usted se sorprenderá con lo que los niños pueden lograr.

La lectura es la base fundamental del éxito académico, y los niños que hacen YO SOY MUY INTELIGENTE se destacan por su alto rendimiento en el aula de clase y por su buena y sana autoestima.

No aplace esto tan importante ya que, a más temprana edad, los niños aprenden más fácil y los resultados son mejores. Son muchos los padres que acuden a nosotros en busca de ayuda, porque sus hijos presentan dificultades académicas. Después de analizar los hechos, nos damos cuenta que en la mayoría de los casos los problemas están asociados a una mala fundamentación de la habilidad lectora.

EL DERECHO AL HÁBITO DE LA LECTURA

Un hábito se forma si se cumplen dos requisitos:

Si la actividad se facilita.

Si la actividad nos produce felicidad.

Para hacer este programa se estudió la fisiología de la lectura, de modo que la metodología se adapta a los procesos de funcionamiento del ojo. Logramos que la actividad de llevar información escrita al cerebro se simplifique para este órgano, permitiendo que en cada fijación se capte una idea y no una letra solamente. Eso genera una natural habilidad para leer.

Desde un comienzo, este método induce a la lectura comprensiva, por lo cual los niños la codifican en su cerebro como una forma natural de saciar su curiosidad. Al hacerlo, obtienen placer que es el segundo requisito para la formación del hábito.

Ahora ya no hay que luchar para que a los niños les guste leer. Enséñeles a hacerlo bien y ellos harán el resto. Todo niño puede convertirse en un excelente lector.

Con el programa YO SOY MUY INTELIGENTE los niños logran:

  • Leer fluidamente y comprendiendo.
  • Excelente ortografía.
  • Evita y corrige la confusión de letras.
  • Alto rendimiento académico.
  • Construir buena autoestima.
  • Desarrollar pensamiento positivo.
  • Hábito de lectura.
  • Aprenden más fácil un segundo idioma.
  • Logran un desarrollo emocional más equilibrado.
  • ADEMÁS
  • Nivela niños con problemas de aprendizaje.
  • Corrige la lectura silábica.
  • La solución para niños que no han aprendido a leer.
  • Utilizado con éxito en terapia de lenguaje. 
  • Ideal como metodología en Jardines y Colegios.

¿POR QUÉ SABIENDO LEER NO LEEMOS?

Demasiado entrenamiento de la ruta fonológica y muy poco de la ruta semántica, ha dejado generaciones que poco y nada leen.

La ruta fonológica en una vía indirecta en la cual el cerebro debe reconocer letra por letra y recordar su correspondiente sonido para que cuando encuentre palabras nuevas pueda leerlas, pero luego, para poder comprender el mensaje, hace falta usar la ruta semántica que la realmente permite que la lectura cumpla su función.

Se asume que, si no se explica cada letra por separado y se pronuncia su sonido, el aprendiz no podrá leer. Por consiguiente, se dedica bastante tiempo a enseñar por medio de los métodos alfabético, fonético y silábico.

Pero se sabe que, para que se dé la comprensión lectora, es necesario activar la ruta semántica o ruta directa, sin embrago, esta no recibe prácticamente ningún entrenamiento. Solo se le exige al lector que lea más fluido y que comprenda.

A los adultos les hacen un diagnóstico y generalmente se observa que aún leen de forma silábica, pues sus ojos hacen demasiados movimientos sacádicos sobre el texto. La consecuencia lógica es mala comprensión y cansancio rápido de los ojos. Esto se debe a que fgueron entrenados para ver letra a letra y se genera memoria implícita en los músculos que mueven los ojos y graduan el lente para focalizarse en espacios muy pequeños de texto.

Con mis hijos hicimos algo diferente. Primero entrenamos la ruta semántica o directa, enseñándoles a reconocer palabras y frases desde temprana edad. Luego, cuando aprendieron a escribir, conocieron las letras sueltas para hacer su trazo adecuadamente. Además, el programa académico incluye abordar todos los temas de la gramática como, por ejemplo: separar las palabras en sílabas para saber dónde llevan el acento y cuando marcar la tilde si es necesario. El resultado, excelentes lectores.